Vuelan inconexas mil palabras desde mi sien al infinito,
suspendidas entre el silencio y la verdad.
Surcan invisibles ante unos incrédulos ojos,
que no quieren oírlas aunque no dejen de gritar Vuelan pues olvidaron su razón de ser,
en aquel preciso instante en que aquella suave piel no las quiso tocar.
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suspendidas entre el silencio y la verdad.
Surcan invisibles ante unos incrédulos ojos,
que no quieren oírlas aunque no dejen de gritar Vuelan pues olvidaron su razón de ser,
en aquel preciso instante en que aquella suave piel no las quiso tocar.
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